La obesidad se caracteriza por la acumulación excesiva de grasa corporal en el individuo. La obesidad es factor de riesgo para una serie de enfermedades. El obeso tiene más propensión a desarrollar problemas como hipertensión, enfermedades cardiovasculares, diabetes tipo 2, entre otras. Son muchas las causas de la obesidad. El exceso de peso puede estar relacionado al patrimonio genético de la persona, los malos hábitos alimentarios o, por ejemplo, la disfunciones endócrinas. Por eso, al momento de pensar en adelgazar, consulte a un especialista.

Causas
Las personas engordan por cuatro motivos: comen mucho, tienen gasto calórico disminuido, acumulan grasas más fácilmente o tienen mayor dificultad para quemarlas. El gasto calórico significa la quema de energía que una persona presenta durante las 24 horas del día y eso incluye el gasto calórico con la alimentación (energía gastada en los procesos de digestión, absorción y transporte de nutrientes) y con la actividad física.

La capacidad de transformar calorías en grasas varía de individuo a individuo y eso explica por qué dos personas con el mismo peso y altura, que comen los mismos alimentos, pueden hacer grasa con menor o mayor eficiencia y esta última es la que tendrá tendencia a ser gorda. La habilidad de quemar grasas también varía de persona a persona. Podemos quemar las calorías de nuestro organismo a partir de las grasas del tejido adiposo, de las proteínas de los músculos y del glicógeno del hígado, entre otros. El individuo presentará menor tendencia de engordar y mayor capacidad de adelgazar cuanto mayor fuera su capacidad de quemar las grasas. Todas estas condiciones suceden no solo por mecanismos orgánicos, sino, especialmente, por factores genéticos.

Consecuencias
Diversos estudios de la enfermedad y condiciones clínicas están asociados a la obesidad. Algunos ejemplos son:
• Apnea del sueño
• Accidente vascular cerebral, conocido popularmente como derrame cerebral.
• Fertilidad reducida en hombres y mujeres.
• Hipertensión arterial o «presión alta».
• Diabetes melito.
• Dislipidemias.
• Enfermedades cardiovasculares.
• Cálculo biliar.
• Aterosclerosis.
• Varios tipos de cáncer, como el de mama, útero, próstata e intestino.
• Enfermedades pulmonares.
• Problemas ortopédicos.
• Gota

Los perjuicios que el exceso de peso puede causarle al individuo son muchos y van desde disturbios no fatales, aunque comprometan seriamente la calidad de vida, hasta el riesgo de muerte prematura. Los datos existentes son alarmantes: se estima que más de 80 mil muertes ocurridas en el país podrían haber sido evitadas si dichas personas no hubieran sido obesas.

Algunas curiosidades
La obesidad se diagnostica por medio del cálculo del Índice de Masa Corporal (IMC). Este se hace de la siguiente forma: se divide el peso (en Kg) del paciente por su altura (en metros) elevada al cuadrado. De acuerdo con el estándar utilizado por la Organización Mundial de la Salud (OMS), cuando el resultado está entre 18,5 y 24,9 kg/m2, el peso es considerado normal. Entre 25,0 y 29,9 kg/m2, sobrepeso, y por encima de ese valor, a la persona se la considera obesa.

De acuerdo a la magnitud del exceso de peso se puede, de acuerdo con el IMC, clasificar el grado de obesidad del paciente en: obesidad leve (clase 1 – IMC 30 a 34,9 kg/m2), moderada (clase 2 – IMC 35 a 39,9 kg/m2) y grave o mórbida (clase 3 – IMC ≥ 40 kg/m2). Esta clasificación es importante para la elección del tipo de tratamiento, cuando debe ser clínico o quirúrgico.

La obesidad puede, también, influirse con factores psicológicos, acarreando disminución de la autoestima y depresión.

La Ley 11.721/2008 determina que el 11 de octubre es el Día Nacional de Prevención de la Obesidad. La fecha había sido creada, hace unos diez años, por la Federación Latinoamericana de Obesidad, pero reconocida, en 1999, por el Gobierno Federal e instituida en Brasil, en ese momento, con el nombre de Día Nacional del Combate a la Obesidad. La World Obesity también adoptó el 11 de octubre como el día mundial de la obesidad.

Está comprobado que las relaciones sociales y los romances son menos frecuentes entre obesos, ya que ellos salen menos de casa debido a la disminución de la autoestima. Ahora, una vez existiendo la relación, la obesidad puede interferir en las relaciones sexuales. Esto se relaciona a la reducción de la testosterona, lo que puede llevar a la reducción de la libido y a problemas de erección en los hombres. En cuanto a las mujeres, existe una reducción de los niveles de hormonas femeninas y aumento en el nivel de las masculinizantes. Las mujeres pueden presentar aumento de pelos, irregularidad menstrual e infertilidad.

Prevención
La prevención contra la obesidad pasa por la concientización de la importancia de la actividad física y de la alimentación adecuada.
El estilo de vida sedentario, las comidas con pocos vegetales y frutas, además del exceso de alimentos ricos en grasa y azúcar precipitan el aumento del número personas obesas, en todas las franjas etarias, incluso en niños.
Este material tiene carácter meramente informativo. No debe ser utilizado para realizar autodiagnóstico o automedicación. En caso de dudas, consulte siempre a su médico.