La esquizofrenia es un disturbio mental grave, caracterizado por profundas perturbaciones en el pensamiento, afectando el lenguaje, la percepción y el sentido. Generalmente incluye experiencias psicóticas, como oír voces o delirios. Esta enfermedad generalmente comienza al final de la adolescencia o al inicio de la edad adulta¹ y afecta a 20 millones de personas en todo el mundo, según la Organización Mundial de la Salud (OMS)².

Los estudios aún no identificaron las causas de la esquizofrenia, sin embargo, hay indicios de que sea causada por una interacción entre genes y una variedad de factores ambientales, como psicosociales. Las personas con esquizofrenia tienen de dos a tres veces más oportunidades de fallecer antes que la población en general, generalmente debido a enfermedades físicas evitables, como enfermedades cardiovasculares, enfermedades metabólicas e infecciones².

Los síntomas más comunes incluyen²:

  • Alucinación: oír, ver o sentir cosas que no existen;
  • Delirio: falsas creencias o sospechas fijas no compartidas por otras personas y que son firmemente mantenidas incluso cuando hay evidencias contrarias;
  • Comportamiento anormal o desorganizado: vagar sin rumbo, refunfuñar o reírse de si mismo, apariencia extraña o descuidada;
  • Discurso desorganizado: discurso incoherente o irrelevante;
  • Disturbios de las emociones: apatía acentuada o desconexión entre la emoción relatada y lo que es observado, como expresión facial o lenguaje corporal.

Si presencia a una persona en crisis, “World Fellowship for Schizophrenia and Allied Disorders” sugiere algunas recomendaciones de enfoque³:

  • No discuta con la persona en crisis;
  • Recuerde que la persona puede estar asustada con su propia pérdida de autocontrol;
  • No manifieste irritación ni ira y no grite;
  • No sea sarcástico;
  • Reduzca cosas que provoquen distracción (apague TV, radios, luces fluorescentes que parpadean, etc.);
  • Pídale a cualquier visitante casual que se vaya (mientras menos gente haya, mejor);
  • Evite el contacto cara a cara de forma continua;
  • Evite tocar a la persona;
  • Siéntese y pídale a la persona que se siente también.

La esquizofrenia es tratable con medicamentos y apoyo psicosocial². Los antipsicóticos, también conocidos como neurolépticos, son los medicamentos utilizados en el tratamiento. Son llamados así por poseer un efecto calmante (neuro=nervio; lepsis=aprehensión) y por combatir síntomas como delirios, alucinaciones, comportamiento desorganizado y agitado. Ellos actúan sobre un neurotransmisor (sustancia química responsable de la transmisión de los estímulos entre las neuronas) llamado dopamina, cuyo exceso provoca los síntomas positivos y desorganizados de la esquizofrenia. Bloqueando canales receptores de dopamina en las neuronas, ellos evitan que el exceso de la sustancia afecte a las células nerviosas, reequilibrando el sistema de neurotransmisión. Este efecto es esencial para la duración del efecto antipsicótico por un largo plazo. El efecto terapéutico puede demorar de 4 a 8 semanas, a pesar de que ya pueda ser vista alguna mejoría del comportamiento en los primeros días del tratamiento⁴.

Los antipsicóticos poseen una eficacia incuestionable en las fases agudas de la esquizofrenia, reduciendo las internaciones psiquiátricas y permitiendo la convivencia de los pacientes en la sociedad y junto a sus familias. Sin embargo, en algunos casos, el tratamiento psicosocial, también conocido como rehabilitación psicosocial, puede ser necesario para mejorar los síntomas y rescatar la autonomía, la individualidad y la capacidad de socialización y la relación de estas personas. El entrenamiento de habilidades específicas o el aprendizaje de un oficio también puede y debe ser estimulado, buscando una actividad productiva o incluso un trabajo en el futuro⁴.

El ingreso continúa siendo necesario en algunos casos, pero la gran mayoría no necesita del mismo para su tratamiento. Ingresos prolongados, como los que eran practicados antiguamente, en que el paciente estaba por meses o años ingresado, aislado de la sociedad y del mundo, sin estímulos para una vida productiva, mostraron ser perjudiciales a largo plazo para los portadores de la enfermedad. La hospitalización es necesaria cuando se agotan los recursos ambulatorios para el tratamiento y cuando el paciente constituye un riesgo para su vida o para su integridad⁴.

La terapia electroconvulsiva, popularmente conocida como electrochoque, es un tratamiento antiguo en la psiquiatría. En el pasado, era utilizada indiscriminadamente para varios trastornos, incluso de forma equivocada, como medida punitiva para pacientes con mal comportamiento. Esto hizo que la terapia electroconvulsiva fuese cercada de tabúes que persisten hasta hoy. Otros tratamientos polémicos, como la lobotomía y el choque insulínico ya fueron eliminados de la medicina, pero el electrochoque permanece como una alternativa de tratamiento. Diferente de las prácticas antiguas, la terapia electroconvulsiva es realizada de manera juiciosa y con indicaciones precisas, que preservan al paciente y buscan exclusivamente su salud⁴.

Los portadores de esquizofrenia, por las características de la propia enfermedad, pasan la mayor parte de su tiempo con sus familias, principalmente sus padres y hermanos. Las personas directamente relacionadas a ellos también sufren con los desgastes provocados por el trastorno, teniendo un impacto emocional muchas veces tan intenso como aquel que afecta al paciente. El familiar necesita de tiempo y de información para aprender a tratar con los síntomas, como forma de comprender mejor a la persona con la enfermedad, reflexionar sobre sus actitudes, cambiar estándares equivocados de comportamiento y reducir el grado de estrés, buscando solucionar de la mejor forma los conflictos del día a día. Esta nueva manera de encarar la esquizofrenia se revertirá en beneficios para si mismo, aliviando el sufrimiento y el impacto causados por el padecimiento y, sobre todo, mejorando la convivencia y el ambiente familiar⁵.

 

Fuentes:
1- Schizophrenia – Organización Mundial de la Salud (OMS). Disponible en: https://www.who.int/topics/schizophrenia/en/. Último acceso el 19 de mayo de 2020.
2- Schizophrenia – Organización Mundial de la Salud (OMS). Disponible en: https://www.who.int/news-room/fact-sheets/detail/schizophrenia. Último acceso el 18 de mayo de 2020.
3- ¿Cómo actuar en emergencias? – Portal Entendiendo la esquizofrenia. Disponible en: http://entendendoaesquizofrenia.com.br/website/?page_id=6516. Último acceso el 18 de mayo de 2020.
4- ¿Cómo tratar? – Portal Entendiendo la esquizofrenia. Disponible en: http://entendendoaesquizofrenia.com.br/website/?page_id=132. Último acceso el 19 de mayo de 2020.
5- El papel de la familia – Portal Entendiendo la esquizofrenia. Disponible en: http://entendendoaesquizofrenia.com.br/website/?page_id=194. Último acceso el 19 de mayo de 2020.